Movilizaciones y raseros de solidaridad: ¿impulsores últiles de narrativas bélicas?

Oxandabaratz

Estas últimas semanas hemos visto dos tipos de movilizaciones en Vasconia. Por un lado, a raíz de la liberación de Alepo se hicieron concentraciones (a nivel estatal) bajo el lema “¡No a la guerra!” y con símbolos de la campaña Welcome Refugees; y por otro lado, este sábado algunas organizaciones han convocado una manifestación en nombre de “Gora Kurdistan!”kurd3

Me sorprende la disparidad de tonos: en una concentración se usa un tono “neutro” (¿?): no a la guerra, la guerra trae sufrimiento, la guerra hace que la gente se desplace refugiada, una guerra es una tragedia. Me acuerdo que hace unos meses, cuando algunos pusimos el epicentro de la crisis de los refugiados en la guerra de Siria, tuvimos que oír epítetos como “conspiracionistas” en el caso más suave, y acusaciones de xenófobos o de complicidad con el Frente Nacional en el caso más duro; ya que relativizábamos lo que entonces se consideraba como absoluto, la visión caritativa, y que aprovechábamos para promocionar nuestra agenda. Ahora parece que el origen del problema de los refugiados sí que está en la guerra, pero sólo después de que la guerra haya dado un vuelco. Hasta entonces no había protestas contra la guerra, ni contra los que provocaban la guerra, ni peticiones a la OTAN para que dejase de armar a los rebeldes. No nos han dicho, por ejemplo, que la mayoría de la población Siria vive en zonas controladas por Assad (en enero, antes de los últimos avances, un 67%), ni cómo huía la población, en la misma Siria, de zonas controladas por “los rebeldes” a zonas controladas por Assad (otra fuente, de 2015, antes de los actuales progresos, aquí): en octubre de 2016, en Alepo Este sólo quedaban entre 30 y 40 mil personas, mientras que en Alepo Oeste eran millón y medio. Esto es, se nos oculta quién crea estos refugiados. Por último, regresa un clásico el imperialismo humanitario: el shock de las masacres falsas, esto es, la suposición de que el Ejército Árabe Sirio ha cometido matanzas en Alepo. Esta campaña no se sostiene con lo visto en la realidad: periodistas como la canadiense Eva Bartlett han dicho que “en Alepo Este no hay organizaciones humanitarias, si no son terminales de propaganda de los rebeldes” (cita como ejemplos de dichas terminales a los ya célebres White Helmets y a la habitual fuente de GARA “Observatorio Sirio de Derechos Humanos”). Y es que estas acusaciones no casan ni con la baja población de Alepo Este antes de la liberación, ni con la imágenes que muestran la alegría popular, ni con el ritmo de avance del Ejército Sirio (liberar 45 kilómetros cuadrados urbanos en diez días sin ayuda de la población es casi menos que imposible), ni con la propuesta de corredores humanitarios. Conviene saber también quién ha comenzado esta campaña: la yihadista Lina Shamy y una periodista de CBS y una publicista simpatizando del Partido Demócrata en Chicago (más información sobre Becky Carroll aquí)

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Evacuación de Alepo Este

Por otro lado, se glorifica un bando que combate en esta guerra, y no se dice “no a la guerra”, sino “sí a la guerra justa”. Está claro que las guerras justas hay que defenderlas, pero en este punto me preocupa otra cosa: que la guerra justa en Siria se limite a Rojava, esto es, la liberación de Alepo quedaría fuera del concepto de la guerra justa (en el País Vasco apenas hemos oído hablar del mismo). Esto es, la contradicción principal de esta guerra; la agresión para provocar el “cambio de régimen” en Siria. ¿o no combate al fascismo el Ejército Árabe Sirio? ¿No ha sido cercada Alepo Oeste (y Deir Ez-Zor, un oasis en el desierto del ISIS, y Nublu y Zahra en el Norte de Siria, y los barrios chiíes Fouaa y Kerfaya en Idlib) como lo fue Kobane? He visto poca solidaridad aquí.

Se han hecho y se pueden hacer muchas interpretaciones en torno a los kurdos y sus múltiples facciones o partidos, y yo no soy el más adecuado para solucionar este puzle. Pero, en lo que nos atañe aquí, me preocupa otra cosa: la utilización del pueblo kurdo (como antes los refugiados) como excusa para construir una narrativa. Esto es, utilizarlo como excusa para eludir la contradicción principal: la agresión contra Siria. Preocupa que la izquierda “radical” posmoderna, muy hábil el alimentar la maquinaria ideológica del imperialismo “humanitario” utilice a los kurdos como una excusa para desprestigiar o reducir al olvido la causa de un pueblo y un Estado (“Gobierno autoritario sirio”) agredidos por el imperialismo.

Y mientras tanto, en todos estos años, nos olvidamos de Alepo Oeste, Deir Ez-Zor, Nubl, Zhara, Fouaa, Kerfaya… y de Yemen.

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