Declaración de la CGI en apoyo de la lucha por la libertad de Jihad Diyab preso de Guantánamo exiliado en Uruguay

Fuente: COORDINADORA GUEVARISTA INTERNACIONALISTA

“Yo para venderle unos kilos de naranja a Estados Unidos me tuve que bancar a cinco locos de Guantánamo” Jose Mujica

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Esta frase del ex presidente uruguayo, José Mujica, resume el acuerdo con el imperialismo estadounidense, que llevo al gobierno de Uruguay a recibir a seis personas que habían permanecido detenidas en uno de los más aberrantes centros de torturas del mundo, la cárcel de Guantánamo, en diciembre de 2014.

Mediante ese acuerdo, el gobierno uruguayo contribuía a legitimar la imagen de Obama como de un gobernante progresista, premio Nobel de la Paz, quien, sin embargo, no es más que otro genocida al comando de la maquinaria de guerra del imperialismo yanqui, responsable de millones de muertos, heridos, secuestrados y torturados en todo el mundo, y que de ninguna manera tenía la más mínima intención de liberar realmente a los prisioneros de Guantánamo.

El gobierno uruguayo, en manos del Frente Amplio, se convirtió en el principal cómplice de las aberraciones contra la humanidad que cada día los norteamericanos cometen a los prisioneros secuestrados  allí.

Y todo a cambio de unas migajas para los terratenientes locales, que lograron la apertura de algunas cuotas de importación de productos agrícolas en EEUU.

No es fácil encontrar un ejemplo más claro de lo que son en realidad estos gobiernos autoproclamados progresistas.

Hoy en día, en la cárcel de Guantánamo, decenas de personas continúan secuestradas por el imperialismo norteamericano, sometidos a las torturas más atroces, sin siquiera contar con los mínimos derechos legales.

Al mismo tiempo Mujica disfruta los privilegios de ex presidente, y de su actual cargo de senador del tercer gobierno del Frente Amplio, situación que aprovecha para pasear por el mundo su discurso de guerrillero arrepentido, y de total sometimiento al imperialismo, convertido en una de las mascotas preferidas de la gran burguesía imperialista.

Mientras tanto, los presos de Guantánamo que vinieron al Uruguay continúan privados de su libertad, ya que se mantienen exiliados, en un país totalmente ajeno a ellos, con una cultura abismalmente diferente, lejos de su tierra, sus familias y sus pueblos, sin poder regresar a sus países o al lugar que prefieran, ya que el gobierno uruguayo es su carcelero a instancias del gobierno yanqui.

En este contexto, Jihad Diyab, ex preso de Guantánamo, se encuentra llevando adelante una huelga de hambre desde hace un mes.

Con esta medida de lucha, reclama ser reubicado en un país de cultura árabe o en otro país en el cual la postergada reunificación con su familia sea viable y sostenible, ya que las condiciones para esto último no están dadas en Uruguay.

Jihad mantiene un importante juicio en las propias cortes yanquis, en contra del gobierno estadounidense, para que se den a conocer públicamente los videos en los que se muestran algunas de las torturas a las que fue sometido en la cárcel de Guantánamo, y por eso son enormes las presiones del gobierno norteamericano para que permanezca en el ostracismo en Uruguay.

Jihad fue secuestrado por los norteamericanos en el año 2002 y llevado a Guantánamo sin ningún tipo de juicio, amparados en su “Ley de Guerra”, con la que se auto adjudican el derecho de detener a cualquier persona, ciudadano de cualquier país, en cualquier lugar y en cualquier momento, sin tener en cuenta la soberanía de cualquier otro estado.

Mientras Jihad estaba secuestrado en Guantánamo, el gobierno de Estados Unidos llevó la guerra a Siria, su país de origen, en la que más de 13 miembros de su familia encontraron la muerte, incluyendo a su hijo mayor.

Hoy en día la salud de Jihad se encuentra en estado crítico, luego de su prolongada lucha mediante la huelga de hambre, sin ingesta de alimentos ni líquidos.

La indiferencia de su actual carcelero, el gobierno uruguayo, encabezado por Tabaré Vázquez del Frente Amplio, equivale a una condena de muerte, a llevar hasta las últimas consecuencias la realización del trabajo sucio de sus amos imperiales.

Desde la Coordinadora Guevarista Internacionalista adherimos y convocamos  a las jornadas internacionales de protesta frente a las embajadas de Estados Unidos y de Uruguay en todo el mundo entre el miércoles 14 y el viernes 16 de septiembre, en reclamo del fin del secuestro y del exilio de Jihad, en apoyo a su reclamo de reunirse con su familia en su propio país o donde ellos elijan, y por el cierre definitivo de la cárcel de Guantánamo, convocadas por el Grupo de Apoyo a Jihad Diyab.

Al mismo tiempo reafirmamos que la única manera de acabar con la barbarie imperialista, de la cual la cárcel de Guantanamo es solo un caso entre millones de ejemplos, es la lucha de los pueblos de todo el mundo, es el enfrentamiento al imperialismo allí donde se encuentre y a los gobiernos sometidos a él en cada uno de nuestros países. Es la lucha por la revolución y el socialismo.

Adjuntamos una carta de Jihad Diyab:

Declaración de Jihad Dhiab (Diyab)

Montevideo, Uruguay

9 de septiembre de 2016

Yo, Jihad Dhiab (Diyab), extraño mucho a mi familia. Ya hace un mes que estoy en huelga de hambre y que no tenía contacto con mi familia. Hoy pude hablar con ellas y me dijeron: “Estamos muy preocupadas por ti. Estás en una situación de salud muy precaria. Nos pone tristes saber que estás tan débil”. Cuando mi esposa vio mi foto en los medios, me dijo: “tu rostro ha cambiado”.

Estoy haciendo esta huelga de hambre, en primer lugar, para poder reunirme con mi familia. En segundo lugar, el mensaje que quiero enviar al mundo es que mi gesto no es solo por mí, sino por todos mis hermanos que han estado y están todavía en Guantánamo.

Mi lucha es para poder encontrar un país donde pueda vivir en paz con mi familia, donde seamos respetados y no seamos controlados por nadie, ni nos digan lo que tenemos que hacer o no. Queremos vivir una vida santa y en paz.

Quiero ver a mi madre, a la cual no he visto por 20 años. Ella está ahora en el hospital y necesita recibir un tratamiento que cuesta 12.000 dólares. No ha encontrado a nadie que la ayude a costear ese tratamiento que necesita. Yo necesito ayuda, necesitamos una ayuda auténtica, no la que ofrecen los hipócritas que dicen que están ayudando pero no hacen nada.

Le dije a mi esposa que el culpable de nuestra separación es el gobierno de Estados Unidos. Yo estuve en Guantánamo porque Estados Unidos creó ese centro de torturas. El culpable de que mi esposa estuviera presa en Siria es Estados Unidos. El culpable de que también mi hija estuviera presa es Estados Unidos. El responsable de que mi hijo muriera por las bombas en la guerra de Siria es Estados Unidos. Mi sufrimiento y el sufrimiento de mi familia es causado por el gobierno de Estados Unidos. Todo nuestro sufrimiento, toda la injusticia que hemos sufrido, y gran parte de la injusticia que hay en el mundo, son causadas por el gobierno de Estados Unidos.

El gobierno de Estados Unidos habla de la guerra contra el terrorismo, pero ellos son los que apoyan el terrorismo; ellos son los que crean los terroristas. Estados Unidos controla los medios masivos del mundo y manipula la información a través de ellos. Estados Unidos declara a la gente culpable o inocente usando los medios masivos.

Lamento decir esto, pero la mayoría de la gente cree todo lo que dicen los medios, sin buscar la verdad. Los medios dominantes fabrican historias que no son ciertas. Una persona debe escuchar diferentes perspectivas de los hechos, no solamente lo que dicen los medios masivos. Es importante escuchar a los que sufren, y no sólo lo que dicen los dictadores.

Hace cuatro años, presenté una demanda judicial en un tribunal de Estados Unidos por la tortura practicada contra mí en Guantánamo, al sacarme con violencia de mi celda y alimentarme por la fuerza. Hay videos que documentan esta tortura practicada reiteradamente contra mí y también contra muchos de mis hermanos en Guantánamo. Esos videos muestran la verdad sobre lo que me hicieron allí.

El gobierno de Estados Unidos está jugando conmigo al apelar la resolución de la jueza Judith Kessler ordenando hacer públicos esos videos. Ayer, 8 de septiembre, hubo una audiencia oral ante la Corte de Apelaciones en Washington DC, para escuchar los argumentos a favor y en contra de revelar esos videos que documentan la tortura en Guantánamo. Dieciséis de los medios de comunicación más conocidos de Estados Unidos, incluyendo algunos presentes hoy aquí, son parte de esta demanda, paralela a la mía, exigiendo que Estados Unidos haga públicos esos videos.

Los videos muestran una realidad muy diferente de la que presenta Estados Unidos cuando dice que está a favor de la democracia, la justicia y los derechos humanos. Cuando vean esos videos, conocerán una historia muy diferente. Un día la verdad iluminará las políticas oscuras del gobierno de Estados Unidos. Yo sólo soy una de las muchas víctimas de las políticas de Estados Unidos.

Mi salud ahora está muy mal. Mi energía es muy baja y mi vida está en peligro. Esto se debe a lo que han hecho los gobiernos de Estados Unidos y de Uruguay. Si muero, hago responsables a los gobiernos de los dos países.

Le dije a mi familia que la quiero mucho y que espero reunirme con ella pronto. En una semana, este viernes, mi hija se va a casar. Yo le dije que desearía mucho estar con ella en este momento especial y abrazarla, pero no será posible, por culpa del gobierno de Estados Unidos.

A mi querida esposa y familia: desearía abrazarlas y hacerles olvidar todo el sufrimiento pasado, causado por Estados Unidos. En este momento, hay dos opciones: o nos encontramos pronto en un lugar que sea aceptable para todos, o me muero aquí en Uruguay.

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