LAS NUEVAS ESTRATEGIAS DEL IMPERIALISMO EN SIRIA E IRAK

Iñaki URRESTARAZU

Hay que partir del hecho de que el hilo conductor de la política del imperialismo tanto en Siria como en Irak, a pesar a veces de las apariencias, de la gran cantidad de humo que desprenden para confundir e invisibilizar su verdadera estrategia, va encaminado a romper y anular a Irak y Siria, siguiendo las distintas pautas históricas coloniales iniciadas tras la Primera Guerra Mundial con el Acuerdo de Sykes-Picot. Pautas luego continuadas con  el Plan Yinon israelí de 1982 de creación del  Gran Israel, troceando para inutilizarlos a todos los países vecinos, y las adaptaciones franco-norteamericanas posteriores plasmadas en los mapas del coronel Peters de 2006 –división de Irak y Siria en base a diferencias étnicas y religiosas, el Plan Juppé-Davutoglu (2011) de creación de un pseudo Kurdistán (fuera de Turquía y bajo la hegemonía del reaccionario Barzani) y el mapa de Wright con pequeñas variaciones sobre el de Peters, en 2013. En cuanto a Bashar al Assad, la intención es derrocarlo e instaurar un régimen islamista radical y sectario, pero sumiso y títere del imperialismo.

La intervención rusa

El inicio de la intervención militar rusa en Siria el 30 de septiembre de 2015 contra el ISIS y el terrorismo mercenario y en defensa de la soberanía de Siria, ha iniciado un nuevo capítulo de la larga historia de la lucha de Siria por su soberanía y contra la criminal guerra desatada contra este país por el imperialismo y sus satélites.

La intervención militar rusa se ha producido por petición del Gobierno de Siria y respetando por tanto meticulosamente su soberanía, a diferencia de los bombardeos de la llamada Coalición anti-ISIS dirigida por los EEUU, realizados sin consultar ni pedir permiso al Gobierno sirio, pisoteando la soberanía siria y sobre una agenda que no responde a los intereses del país sino a los del  imperialismo, que son precisamente los de la destrucción de Siria.

Los rusos han repetido una y otra vez que principalmente no están para defender a Assad en el gobierno –aunque también lo defienden como mejor garantía de la soberanía siria y de la finalización de la guerra-, sino para asegurar esa soberanía de Siria, que Siria decida por sí misma su futuro, sus instituciones y sus gobernantes sin interferencias de las potencias imperialistas que están financiando y patrocinando una guerra mercenaria contra el país, contra su gobierno y modelo de sociedad. Y añaden que su presencia tiene que ver asimismo con la extirpación del tumor cancerígeno que es el ISIS, cultivado a conciencia por el imperialismo, entre otras cosas para exportar terrorismo a las zonas musulmanas de países “enemigos” de los EEUU y sus aliados, entre los que se encuentra la propia Rusia (Cáucaso, Crimea…) y otros ( Asia Central, China, Yemen, …) para desestabilizarlos.

La intervención militar rusa está siendo a todas luces enormemente positiva, en la medida en que está desarticulando y liquidando de forma importante las fuerzas e infraestructuras del ISIS y otros grupos terroristas y está permitiendo el avance en tierra de las tropas sirias apoyadas por aliados como Hezbollah. Conscientes de la incidencia del terrorismo en Irak y también en Siria crearon un centro de coordinación en Bagdad entre Irak, Siria, Irán, los kurdos y Rusia.

De la misma manera, la intervención rusa ha dejado en evidencia en muchos aspectos la farsa de la supuesta lucha contra el ISIS de la coalición anti-ISIS liderada por los EEUU, que en un año de presencia no solo no ha erradicado el terrorismo sino que éste ha cogido alas y se ha extendido y fortalecido. Ha mostrado que todo lo que se ha venido diciendo de los bombardeos en tierra de nadie, con aviso previo, con lanzamiento de armas, víveres, medicamentos y hasta instructores, era cierto. Y ha hecho ver que dicha coalición ha permitido el mantenimiento de todas las redes de aprovisionamiento de armas y de refuerzos mercenarios así como de financiación, como la venta del petróleo robado en Siria e Irak, en grandes cantidades, a través de tres rutas, bien demostradas, que iban por Turquía hacia Israel y luego a Europa y EEUU.

La contundencia de la intervención rusa, la capacidad de sus medios, la cobertura aérea de Siria y los sistemas de inhibidores electrónicos frente a radares y satélites,  ha dejado en un principio un tanto desconcertado al imperialismo y sus aliados, y tanto más cuanto que ha quedado muy al descubierto toda la trama mentirosa de la coalición anti-ISIS. Pero tras ese primer momento de desconcierto han tejido una nueva estrategia destinada a sabotear todos los esfuerzos rusos, a contrarrestar la fuerte incidencia contra el ISIS y demás terroristas mercenarios y el cambio sucedido en la correlación de fuerzas sobre el terreno, cuestión que trataremos un poco más adelante.

Otra de las aportaciones importantes que ha tenido la intervención rusa ha sido la celebración de las negociaciones que condujeron al Acuerdo de Viena del 14 de noviembre, para lo que implicaron a los países que están patrocinando e impulsando el terrorismo contra Siria, como son los EEUU, Turquía, Arabia Saudita, Qatar, Francia e Inglaterra –no estaba presente otro de los mayores patrocinadores, Israel-, además de Irán, estableciendo las pautas de un proceso constituyente para el que quedó muy claro, que es a los sirios y a nadie más, a quien corresponde decidir su futuro, cuestión que han de respetar todos los países implicados en la guerra. Los acuerdos adoptados en Viena, junto con el Comunicado de Ginebra de 2012, fueron los que luego serán la base de la resolución 2254 adoptada por el Consejo de Seguridad de la ONU por consenso el 18 de diciembre de este año 2015. Acuerdos, de todas formas, que son formales y que requieren una voluntad real de aplicación, cosa que está en entredicho vistas las maniobras para sabotear y reinterpretar dichos acuerdos, por parte de los patrocinadores del terrorismo.

Las intoxicaciones del Observatorio Sirio, Amnistía Internacional y los medios

La intoxicación sobre la intervención rusa y las supuestas víctimas civiles ha sido una constante desde que se inició aquella y es uno de los puntales de la estrategia dirigida a desactivar y contrarrestar la intervención rusa y a derrocar el gobierno sirio y destruir Siria. Ya antes de que se iniciaran los bombardeos se había extendido ampliamente a través de ciertos organismos internacionales, el que los rusos supuestamente habían originado víctimas civiles y destruido hospitales, que luego se comprobó que ni siquiera existían. El llamado Observatorio Sirio de los Derechos Humanos es una de las plataformas que más ha incidido en ello. Esta plataforma constituida por los Hermanos Musulmanes desde el inicio de la guerra contra Siria en 2011, asentada en Londres y financiada y apoyada por el imperialismo, es una auténtica fábrica de mentiras. Ha ido  creando patrañas constantemente a lo largo de todo el conflicto sirio, siempre a favor del imperialismo y del terrorismo mercenario, atribuyendo todas las salvajadas realizadas por los llamados “rebeldes” al Gobierno sirio. Ha denunciado constantemente la existencia de víctimas civiles  como resultado de las acciones del ejército sirio, en la mayor parte de los casos de manera infundada, y callando sistemáticamente sobre las barbaridades de los llamados “rebeldes”. Ha manipulado y tergiversado de manera sistemática todas las informaciones -como el de la supuesta utilización de gas tóxico por el Gobierno sirio cuando en realidad fue obra de los “rebeldes” y de la mano de Turquía- de cara a justificar las mil veces deseadas intervenciones militares del imperialismo en Siria o de engañar a la población siria y a la población occidental, alimentando informativamente a los medios occidentales. Su papel ha sido semejante al que jugó un organismo parecido en Libia, la “Liga de los Derechos Humanos”, que creaba fabulosas mentiras que se convertían en la base del periodismo occidental, e incluso de  las discusiones y decisiones de la ONU. Ese fue el caso  de los supuestos bombardeos de Gadafi a su pueblo, luego desmentidos hasta por los propios dirigentes del Consejo Nacional de Transición, pero que dieron lugar a la nefasta Resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU, la cual a su vez, interpretada de aquella manera, dio lugar a la destrucción y brutales matanzas del pueblo libio por parte de la OTAN.

Otro organismo que ha venido a añadirse al coro de las mentiras sobre las víctimas civiles de los ataques rusos –que también implica, para disimular, a los bombardeos de la Coalición anti-ISIS- es Amnistía Internacional, bien conocido por su dependencia manifiesta y probada de ONGs controladas por la CIA y los EEUU, y que ha intervenido con falsedades en numerosas ocasiones en los casos de Libia, Siria y otros países. La respuesta que le han dado los propios rusos es muy contundente. Le indican que ellos hacen un seguimiento estricto de los efectos de sus bombardeos, que se cuidan muy mucho de evitar víctimas civiles, que sus ataques son de gran precisión, que ni siquiera han tocado viviendas, y que les indiquen qué fuentes han utilizado para obtener tales datos y a qué lugares corresponden las fotografías de las supuestas zonas destrozadas. De hecho, el mostrar fotografías de lugares correspondientes a otros países u otras épocas ha sido una de las vías de intoxicación más habituales utilizadas por el imperialismo, para hacer creer supuestos bombardeos que no han existido. Añaden que es curioso que durante estos 4 años en los que los “rebeldes” han realizado un sinfín de barbaridades y matanzas en Siria, no han abierto la boca para nada, no han realizado ni una sola crítica. Y continúan diciendo, que también les extraña que denuncien estas supuestas muertes de civiles con los bombardeos rusos en Siria, y tampoco manifiesten sus críticas a los bombardeos salvajes de Arabia Saudita en Yemen, en donde no respetan ni escuelas, ni hospitales, ni poblados, ni fabricas, y en donde al menos la mitad de los muertos son civiles.

Malaga

Malagan (andaluzian) “errefuxiatuen alde” eta “gudren kontra” eginiko protesta, Siriako “oposizioaren” banderarekin.

Algo parecido se podría decir de la campaña organizada por algunos políticos –principalmente de Podemos- y pseudo-organizaciones antimilitaristas, de las corrientes “ni-nis” (ni OTAN ni Gadafi, ni OTAN ni Assad…) de una pretendida  “izquierda” pro-imperialista, que han estado reivindicando el “No a la guerra”, el “No a los bombardeos” porque “crean víctimas civiles” en Siria e Irak en su modo de actuar contra el ISIS y los “rebeldes”. Este tipo de campañas no hace de hecho sino justificar el terrorismo del ISIS y el imperialismo, a diferencia de las campañas que también se han estado dando y que defienden el “No a la guerra imperialista” y el “No a la intervención del imperialismo en Siria, Irak o Yemen”.

En efecto, aquella campaña confunde, trata de hacer confundir, las guerras de agresión y dominación ejercidas por el imperialismo contra los pueblos soberanos, como es el caso de Siria, con las guerras de legítima defensa frente a la agresión del invasor o invasores imperialistas, sea directamente o a través de organizaciones mercenarias y terroristas, como el ISIS, Al Qaeda u otras franquicias de estas.  De la misma manera meten en el mismo saco, por una parte,  a las fuerzas imperialistas, EEUU y sus aliados, los creadores del ISIS y los que mantienen una brutal guerra de agresión contra Siria, quienes a su vez “combaten” contra el ISIS en el mayor ejercicio de cinismo y de engaño que pueda haber a través de la coalición montada al efecto, y por otra, a quienes como los rusos, defienden los intereses de los sirios y los suyos propios, que coinciden en la defensa de su soberanía frente al imperialismo, el agresor común y universal de ambos y de todo el planeta. Toda esta confusión responde a la voluntad manifiesta de impedir movilizaciones contra el imperialismo agresor, a crear desconcierto entre la gente y a socavar en lo posible la resistencia siria y sus apoyos contra el invasor, dejando campo abierto a la acción impune del imperialismo.

SOHR

GARAk iturritzat duen Siriar Giza Eskubideen Behatokia Ingalaterran bizi den gizon bakar batek kudeazen du. (Iturria: RT).

Y no podemos dejar pasar el hecho de que un periódico del País Vasco, supuestamente progresista como GARA, se alinee en lo internacional totalmente con el imperialismo y también en esta ocasión, haciendo la ola de las mentiras del Observatorio Sirio de los Derechos Humanos de quien por otra parte es un devoto y habitual seguidor como  lo es de Amnistía Internacional, intoxicando y creando confusión entre los lectores, fundamentalmente de la izquierda abertzale, sin el más mínimo reparo ni decoro, con una intención evidentemente perversa.

Otras estrategias del imperialismo tras la intervención rusa en Siria

Las estrategias de respuesta del imperialismo han ido en varias direcciones. En primer lugar simplemente mediante la no colaboración con los rusos a pesar de las ofertas en este sentido de Putin, quien para justificar las cuales hacía referencia a la alianza de la II Guerra Mundial entre los soviéticos  y Occidente, ideológicamente enemigos, pero que se unieron para combatir contra los nazis. Los EEUU no han querido ni siquiera pasar su información sobre los movimientos del ISIS. Y cuando se ha destapado el tremendo tráfico de petróleo a través de convoyes de camiones hacia Turquía que se perdían en el horizonte incluso de la vista de los aviones –tráfico por otra parte “nunca visto” hasta ahora por los EEUU (¡)-, los EEUU no han hecho nada para impedirlo. Se les ha visto incluso protegiendo convoyes con helicópteros. Una vez los bombardearon pero les avisaron con antelación que iban a hacerlo para que huyeran los conductores y, solicitados expresamente por parlamentarios iraquíes para que intervinieran contra ese tráfico,  se negaron a hacerlo.

Otra de las respuestas ha sido el reforzar –duplicar o triplicar- la provisión de armamento y municiones de gran capacidad al ISIS y otros mercenarios, así como incrementar la afluencia de mercenarios de apoyo y refresco, vía Turquía, y de la mano de EEUU, Arabia Saudita, Turquía y Qatar para tratar de compensar la acción rusa. Todo el gallinero estadounidense de las voces más retrógradas y cavernarias, como los McCain, Hillary Clinton y otros, han estado clamando por enviar misiles antiaéreos, por establecer una zona de exclusión aérea en la frontera turco-siria y por enviar grandes cantidades de tropas a Siria, incluidas fuerzas aéreas, buscando una confrontación directa con Rusia, con todos los riesgos de III Guerra Mundial que eso implicaba.

Uno de los argumentos más empleados para enmarañar la situación ha sido la supuesta presencia de “rebeldes moderados” en Siria, acusando a Rusia de que  también los estaba bombardeando a ellos, e incluso –según los EEUU- con prioridad sobre el ISIS. Rusia dejó muy claro que iba contra todos los terroristas, el ISIS, Frente al Nusra (Al Qaeda) y demás terroristas, todos coaligados y emparentados. De hecho, los famosos “rebeldes” moderados de los que tantas veces han hablado los EEUU, diciendo que los estaban preparando y armando, son entes fantasmagóricos que se disuelven y son constantemente absorbidos por el ISIS o Al Qaeda, reducidos a grupúsculos sin incidencia ni presencia, y que han servido de coartada o de intermediarios, para hacer llegar de hecho las poderosas y letales armas que los EEUU les proporcionaban, al ISIS y Al Qaeda. Estas mismas organizaciones se han reído públicamente en numerosas ocasiones de los supuestos “rebeldes moderados”, indicando que les venían muy bien porque a ellos les arrebataban o les compraban las armas proporcionadas por el imperialismo. El Ejército Sirio Libre, creado por la legión francesa en su día, es el más famoso y nombrado, mil veces desaparecido y absorbido por el ISIS, y con una presencia hoy reducida a casi la nada, parece que tiene ahora algún tipo de relaciones con las tropas sirias.

La idea de la creación de una zona de exclusión aérea en la frontera turco-siria siempre ha estado presente en la mente del imperialismo y especialmente de Turquía. Era una forma de tratar de crear una zona de retaguardia protegida para los mercenarios y sin acceso para los sirios. Turquía lo quería hacer coincidir con su proyecto de Kurdistán fuera de Turquía a donde pudiera mandar los kurdos de Turquía. En un momento, hubo una conspiración entre Turquía, Francia y los sectores más conservadores de los EEUU –el general Allen, el general Petraeus, Hillary Clinton…- contra Obama para hacer efectivo ese proyecto contra la voluntad de Obama, pero que fue desactivada. A pesar de ello, Hillary Clinton ha defendido en su campaña electoral la conveniencia de crear una zona de exclusión aérea en la frontera turco-siria. Luego la nube de protección electrónica anti-radar creada por los rusos en casi todo el espacio sirio además de sus bombardeos, dificultaron  mucho ese proyecto. La implantación de los misiles rusos, S-400, de gran alcance y gran capacidad de orientación, tras el derribo del caza Su-24 ruso por Turquía, hicieron imposible el proyecto. No obstante ha salido a la luz otro proyecto estadounidense, esta vez de “impermeabilización” en tierra, de una parte de la frontera turco-siria con grandes tropas. La idea sería cerrar supuestamente a cal y canto uno de los dos tramos de frontera no controlados por los kurdos, el comprendido entre Kilis y Jarabulus, que es el principal acceso del ISIS a Turquía. Este tramo es lindante a la cuenca del Eúfrates y es en este fértil cauce donde se ha instalado básicamente el ISIS (por la importancia del trigo y de los pozos de petróleo adyacentes). Supuestamente el cierre hermético de esta parte de la frontera, con la presencia de nada menos que 30.000 soldados turcos, sería para impedir el paso del ISIS. En realidad, sería para facilitar sus movimientos y protegerlos, para asegurar su entrada y salida y al mismo tiempo dificultar el acceso de las tropas sirias o el bombardeo ruso, con la esperanza puesta en la creación de algún conflicto fronterizo que “justifique” una entrada masiva de tropas turcas en Siria. El otro tramo de frontera turco-siria no controlado por los kurdos y descartado como zona de especial protección por el imperialismo, es el controlado parcialmente por el Frente al-Nusra, en donde actualmente están avanzando las tropas sirias y en donde fue derribado el caza ruso.

El derribo del caza ruso ha sido otro de los hitos de la estrategia del imperialismo. Un derribo muy controvertido, pero en cualquier caso, con toda evidencia, una acción premeditada y planificada con antelación. Parece que el objetivo era una revancha turca contra los rusos por haber quedado en evidencia la complicidad turca en la financiación del ISIS y el negocio del petróleo, y como aviso para que se fueran los rusos. Algunas voces apuntaban a una maniobra manejada desde la trastienda por los EEUU para enturbiar la colaboración entre Francia (aparentemente díscola con la postura de no colaboración de los EEUU) y Rusia contra el ISIS. No parece que esta sea la explicación más centrada, dado que Francia es muy difícil que actúe contra los EEUU, sino más bien como su avanzadilla. Y que el derribo fue realizado con premeditación y alevosía queda fuera de toda duda. En primer lugar porque los EEUU y los turcos sabían con días de antelación la hoja de ruta del caza ruso, con ruta, fecha y hora, por información de los mismos rusos, en el contexto de un acuerdo de intercambio de información mínimo de las intervenciones de las diferentes potencias, precisamente para que no se produzcan choques entre ellas. Es mentira por tanto que los turcos no sabían de donde era el caza, como es el que hicieran 10 avisos a los pilotos rusos, cuando no hicieron ni uno. Los rusos dicen que el caza no entró ni un segundo en territorio turco y que fue por el contrario el caza turco el que entró en Siria a derribarlo. Hay otras versiones que dicen que entró 17 segundos, lo cual tampoco justificaría de ninguna manera el derribo. Hay por otra parte estudios técnicos que indican que la maniobra del caza turco fue muy complicada y tenía que estar preparada con antelación con el propósito de derribar el caza ruso. Hay también informaciones que indican que había dos aviones AWAC de control aéreo de la coalición, en las inmediaciones, uno dirigiendo las maniobras del caza turco y otro controlando la evolución de los hechos. La respuesta oficial turca fue evolucionando desde un asustado Erdogan que quería dialogar con los rusos a un arrogante Erdogan que no reconocía su responsabilidad tras la reunión de la OTAN, la cual sostuvo que no sabía lo que había pasado, que el gobierno turco tenía derecho a defender su espacio aéreo y que estaba del lado turco, a la vez que pedía “calma”.

Asimismo, los EEUU han estado hablando y amenazando de realizar envíos masivos de tropas –ese era el deseo de los sectores más conservadores norteamericanos- que de hecho, hasta ahora, se han reducido a algunas decenas de instructores y personal especial de asesoramiento, supuestamente para apoyar a los “rebeldes moderados”, pero con un grave riesgo de ser alcanzados por los bombardeos rusos y crear una crisis gravísima de efectos imprevisibles. El ministerio de defensa de Qatar por su parte les ha comprado a los ucranianos misiles antiaéreos muy sofisticados y potentes (pueden alcanzar 21 km de altura) como son los Pechora-2D para pasárselos a grupos terroristas sirios y al ISIS, vía Bulgaria y Turquía y con la aprobación de la embajada de EEUU en Qatar. Asimismo  Qatar compró a Ucrania 2000 bombas de fragmentación OFAB 250-270, al triple precio del mercado, a 2100  $ la unidad, de origen ruso, para bombardear objetivos, como personas civiles por ejemplo, y hacer creer que han sido los cazas rusos los responsables. De hecho el bombardeo realizado contra fuerzas del Ejercito sirio en la zona de Der ez-Zor, el 6 de diciembre de 2015, con varios muertos y decenas de heridos, realizado a todas luces por fuerzas norteamericanas, utilizaron ese tipo de bombas de origen ruso, desentendiéndose los norteamericanos de toda responsabilidad en el bombardeo y atribuyéndoselo a los rusos, para crear confusión.

La lacra de la emigración de refugiados que escapan de los tremendos efectos de una guerra imperialista de destrucción contra Siria, como la que hubo en Libia y en otros países en guerra como Afganistán, es brutal y de la que el único responsable, por activa y por pasiva, es el imperialismo. No es algo reciente, viene desde el inicio de la guerra pero se ha ido agravando de año en año. Es un tremendo calvario el que tienen que sufrir los emigrantes, con grandes riesgos para su vida, al atravesar mares y fronteras en horribles condiciones, con toda clase de humillaciones, obstáculos y restricciones. Una emigración además alimentada artificialmente por el imperialismo  para vaciar Siria demográficamente, o manipulada por intereses políticos como en Turquia.

El atentado de Paris del 13 de noviembre hay que situarlo en relación a las respuestas del imperialismo, al menos por las decisiones derivadas del gobierno francés tras el atentado. Aunque no se puede afirmar con rotundidad, no es a descartar un autoatentado organizado por los servicios de inteligencia franceses y occidentales para justificar la entrada de Francia a saco en la dinámica de bombardeos de la coalición contra el ISIS, léase para justificar la presencia colonial de Francia en Siria e Irak en un momento en el que tras la intervención rusa había quedado bastante descolocada y sin información. De hecho, los inhibidores electrónicos rusos impedían el control de lo que sucedía en Siria desde el exterior, a través de rádares o satélites y por tanto desde fuentes que no fueran una presencia directa en el terreno, de la que no disponía Francia. Francia quería participar en los bombardeos contra el ISIS en Siria, como salvoconducto para poder tener presencia e incidir en la evolución de los hechos en Siria e Irak, tratando de derrocar a al-Assad por una parte y de crear un pseudo-Kurdistan tal como habían pactado en 2011  el entonces ministro de Exteriores francés Alain Juppé y su homólogo turco Ahmet Davutoglu como reclamo para convencer a Turquía de que entrara en guerra contra Siria, cuando al principio era reticente. Junto a ello naturalmente Francia consideraba el reforzamiento de su presencia política en el Medio Oriente y la participación en el saqueo de las riquezas de petróleo y gas  de una hipotética Siria post-Assad así como en todos los negocios derivados de la distribución mediante los gasoductos y oleoductos.

Decíamos que no es a descartar la hipótesis del autoatentado por varias razones. Hay pistas que apuntan a ello, como que según la versión inglesa del Times of Israel, citando a Jonathan-Simon Sellem, “responsables de la seguridad de la comunidad judía francesa” habría sido prevenidos la mañana del 13 de noviembre de 2015 de la inminencia de una “vasto ataque terrorista en el país”. Hay que decir que Jonathan-Simon Sellers, de doble nacionalidad israelo-francesa, es antiguo funcionario del ministerio israelí de Asuntos Exteriores y elegido consejero consular francés. Por otra parte, el 15 de noviembre de 2015,  la segunda cadena de televisión israelí indicó que “los servicios de información israelíes habían  proporcionado informaciones esenciales sobre el perfil de los terroristas responsables de los ataques mortales del 13 de noviembre” todo lo cual hace sospechar de una posible implicación israelí. Y está el pasaporte sirio olvidado (¿) por un terrorista –al igual que en el atentado de Charly Hebdo que algunos se olvidaron su documentación “casualmente”, cosa absolutamente impensable en comandos altamente adiestrados, o con la documentación que encontraron tras el 11-S en una zona donde las temperaturas habían alcanzado cientos de grados-. También el hecho de que los responsables nunca son detenidos vivos sino que son matados a conciencia –presumiblemente para que no hablen-. Y al igual que con el 11-S, que sin que ni  siquiera empezaran las investigaciones, ya Bush dijo que los responsables eran  de Al Qaeda  y que las acciones partían de Afganistán, en este caso, Hollande sin conocer más datos, ya dijo que el ataque procedía del ISIS y al de poco empezó a bombardear  Raqqa.

Por otra parte el autoatentado es verosímil,  porque las acciones de falsa bandera (las realizadas por unos y atribuidas a otros) son el pan nuestro de cada día del imperialismo, de los EEUU y sus secuaces y aprendices como son sus aliados. Hay miles y miles de ejemplos, ya no solo en esta guerra contra Siria por parte de los llamados “rebeldes”, sino en la Europa del Gladio, en Ucrania, y en prácticamente todas las partes del mundo. Es una técnica de catón de la CIA. Por otra parte está el precedente del autoatentado del 11-S, más que demostrado con infinidad de argumentos, apoyada por numerosísimos científicos de primera línea, y con los argumentos oficiales norteamericanos acusando a Afganistán e Irak que hacen aguas por todas partes, con ocultación de informes que no se quieren hacer públicos, contradicciones absolutamente insolubles, etc. Y con los resultados políticos reclamados mucho tiempo antes, como era el crear un hecho espectacular, brutal, que sacudiera las conciencias adormiladas de la gente, para activar su apoyo en contra de un nuevo enemigo exterior, el “terrorismo islámico” que justificara un apoyo ciudadano masivo a una  “guerra contra el terror”,  que en realidad era una vuelta de tuerca más a la dominación imperialista en Oriente Medio y en el mundo.

ISIS

Estatu Islamikoa Mendebaldeak Siria et Irak zatitzeko darabilen zurkaitza da.

El objetivo de la coalición anti-ISIS liderada por los EEUU no es la destrucción del ISIS, sino el derrocar a Assad y el fraccionar Siria según el mapa de Wright al que ya nos hemos referido. Se trataría de dividir Siria e Irak en Alawistan –la franja occidental de Siria que incluye a Damasco-, en Sunistan, una gran parte del territorio de ambos países de mayoría sunita, el Chiistan de la parte chiita de Irak en torno a Bagdad y el Kurdistan realizado a la medida del imperialismo.  Derrocar a Assad militarmente como querían, con la presencia de Rusia, se ha convertido en misión imposible. Lo intentarán a través de las negociaciones que se quieren iniciar en enero de 2016, tratando de incluir en las mismas, al máximo de grupos terroristas mercenarios patrocinados por Arabia Saudita y Turquía, sucursales todos ellos de Al Qaeda o el ISIS, aunque con otros nombres, cosa a la que Siria y sus aliados rusos e iraníes se niegan rotundamente. La función del ISIS hoy, en estas nuevas circunstancias y en los designios del imperialismo,  es garantizar ese Sunistán amplio en territorios de Siria e Irak según el citado mapa de Wright.

Además sabemos perfectamente que a los gobiernos occidentales les importa un bledo que mueran cientos o miles de sus ciudadanos, siempre y cuando les sirva para lograr unos objetivos políticos dentro de sus planes de rapiña o de consolidación de su poder. Y a Francia, no solo le ha venido bien el atentado para meter el morro en Siria, sino para afianzar el poder de Hollande en Francia, recortar brutalmente las libertades de los franceses y entablar cruzadas contra los sectores más marginados, y más hundidos en la miseria, que son los más díscolos y más combativos, y entre ellos muchos de origen inmigrante y musulmanes. Ha habido atentados en más sitios, en Yemen, Líbano, Mali, Túnez, Libia, Krimea, Sinaí y EEUU incluso,  pero todos no tienen la misma significación. Muchos de los atentados del ISIS, imbuido éste de wahabismo hasta la médula,  han ido orientados contra chiitas o cristianos, en su guerra ciega, brutal y sectaria contra el resto de religiones, o por fortalecer las corrientes wahabitas y radicales en los países árabes o musulmanes de mayoría sunita. El ISIS, como los mercenarios en Siria, tiene que responder ante todo, ante su amo y señor, el imperialismo, que los ha creado y los alimenta, para desestabilizar a los enemigos del imperialismo. Pero a su vez, tienen autonomía para impulsar el sectarismo islamista extremo enseñado y difundido por Arabia Saudita, pues ese ha sido el precio que ha tenido que pagar el imperialismo para poder manejarlos. Esta autonomía hace que a veces sus acciones sean impredecibles.

Inmediatamente después de los atentados de Paris, Francia dijo que había que bombardear Siria y así lo hizo. Y tras Francia, Inglaterra y quizá lo haga Alemania. Su intervención se basa en la supuesta legitimidad que le otorga legalmente la Resolución 2249 del Consejo de Seguridad de la ONU acordada por iniciativa de Francia. Dicha resolución autoriza la acción colectiva en virtud del artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, o sea en el marco de la “legítima defensa”. Según el primer ministro británico, David Cameron, esta resolución respalda “toda acción contra esta secta asesina y diabólica tanto en Siria como en Irak”. Sin embargo, según los expertos del Servicio de Investigación de la biblioteca de la Cámara de los Comunes, eso no es cierto. En un estudio jurídico extremadamente detallado y profundo, Arabella Lang precisa que la resolución 2249 no autoriza el uso de la fuerza sino a quienes tengan la posibilidad legal de hacerlo, es decir exclusivamente a los Estados cuya ayuda han solicitado Irak y Siria, lo cual no es el caso de Francia, ni de Inglaterra, ni de Alemania ni de Israel, ni por supuesto de los EEUU. Por lo tanto, la intervención de estos países es ilegal y se realiza pisoteando la soberanía de Siria. Se produce pues, una repetición de lo de Libia.

Wright

Wright Planaren asmoen arabera, horrela birmarraztuko lirateke Siriaren eta Iraken mugak.

El objetivo de la coalición anti-ISIS liderada por los EEUU no es la destrucción del ISIS, sino el derrocar a Assad y el fraccionar Siria según el mapa de Wright al que ya nos hemos referido. Se trataría de dividir Siria e Irak en Alawistan –la franja occidental de Siria que incluye a Damasco-, en Sunistan, una gran parte del territorio de ambos países de mayoría sunita, el Chiistan de la parte chiita de Irak en torno a Bagdad y el Kurdistan realizado a la medida del imperialismo.  Derrocar a Assad militarmente como querían, con la presencia de Rusia, se ha convertido en misión imposible. Lo intentarán a través de las negociaciones que se quieren iniciar en enero de 2016, tratando de incluir en las mismas, al máximo de grupos terroristas mercenarios patrocinados por Arabia Saudita y Turquía, sucursales todos ellos de Al Qaeda o el ISIS, aunque con otros nombres, cosa a la que Siria y sus aliados rusos e iraníes se niegan rotundamente. La función del ISIS hoy, en estas nuevas circunstancias y en los designios del imperialismo,  es garantizar ese Sunistán amplio en territorios de Siria e Irak según el citado mapa de Wright.

El proyecto de Kurdistán diseñado por el imperialismo y sus aliados, Turquía, Francia, Israel e Inglaterra principalmente, siempre ha contenido dos elementos básicos. Uno, excluir según la voluntad de Erdogan, el Kurdistán turco del mismo, enviando los kurdos  de Turquía al territorio del nuevo Kurdistán. Y dos, que sea dirigido y controlado por lo que hoy es el Gobierno regional kurdo iraquí, dirigido por el reaccionario y proimperialista Barzani –que dicho sea de paso, se mantiene ilegalmente en el poder, negándose a unas nuevas elecciones como lo exigen sus propias leyes-. Los kurdos sirios siempre han sido para Turquía como una espina clavada que no sabe como sacársela, dadas sus afinidades con el PKK y sus planteamientos confederalistas y asamblearios.

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Siriako Indar Demokratikoak (YPG kurduak barnebiltzen dituena), “oposizioko koalizio berria”; Siria zatikatzeko planen ardatz inzan daiteke.

Pero hay un factor nuevo y sorprendente en lo que afecta a este tema. Y es que el proyecto imperialista de crear un Kurdistán va  ahora más allá de las fronteras del Kurdistán histórico, comprendiendo extensiones no kurdas, árabes y asirias, que incluyen Raqqa y toda la parte norte del Eúfrates, así como territorios iraquíes también más allá de las  fronteras kurdas, como la Sinjar arrebatada al ISIS por los kurdos de Barzani con apoyo aéreo norteamericano. El empeño de Francia, Inglaterra y otros aliados por bombardear Raqqa y el norte de Siria, va emparejada con la aparición de una coalición como las llamadas “Fuerzas Democráticas Sirias” (FDS), formada por el YPG de los kurdos sirios y otras fuerzas sirias árabes “rebeldes” como las milicias turcomanas que reciben el apoyo turco y grupos armados del Ejercito Sirio Libre, grupo creado en su día  por Francia. Una alianza realmente contra natura, dada la trayectoria del YPG hasta ahora. Pero sucede que el FDS se ha convertido en la base para las operaciones en tierra de la coalición anti-ISIS liderada por los EEUU –asesorada además por las tropas especiales norteamericanas enviadas recientemente a Siria-, el brazo ejecutor de los planes del imperialismo de creación de un pseudo-Kurdistan en el norte de Siria y de Irak, mientras empuja al ISIS a donde según el imperialismo tiene que estar, al Sunistan.

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Siriako Indar demokratikoen indarrak: YPG et “siriar oposizioa” eskuz-esku.

Es un auténtico proyecto colonial siempre deseado por Israel –desde el plan Yinon-, por la Francia colonial que no quiere dejar de serlo, por la Turquía que quiere desembarazarse de los kurdos y por los EEUU que quiere países débiles, desactivados y sumisos. Una de las cuestiones más graves en todo esto, es la deriva que se está dando en el YPG, o al menos de importantes dirigentes, que está pasando de ser un aliado de Siria y del PKK y en línea con Oçalan, a ser un aliado del imperialismo, a ser un ejecutor de sus planes. Ya el 31 de octubre de 2014, el dirigente de la Unión Democrática de Siria Salih Muslim se reunió en París con François Hollande y con Recep Tayyip Erdogan, justo después de la batalla de Kobane, y los tres se pusieron de acuerdo sobre la creación en Siria de un pseudo-Kurdistán, de donde expulsarían a la población sunita y cristiana y adonde serían empujados los kurdos de Turquía. Hollande y Erdogan que hasta entonces habían negado toda ayuda a las milicias de los kurdos sirios, lograron convencer a Salih Muslim de sumarse a  su proyecto. De todas formas hay señales que indican que está teniendo una fuerte resistencia a sus planes por parte de los jóvenes kurdos. El 27 de noviembre de 2015, Salih Muslim estaba nuevamente en París.

Los sucesos de Siria están teniendo un proceso correlativo en Irak. Hay que empezar por decir que la presencia norteamericana en Irak se realiza ninguneando a los sucesivos gobiernos iraquíes. Los EEUU volvieron a Irak, tras la gran ofensiva lanzada por el ISIS en junio del 2014, como si su presencia fuera un derecho adquirido con la dominación militar de largos años y bajo el pretexto de luchar contra el ISIS. Hoy la presencia norteamericana en Irak es algo consentido, más bien “sufrido”, pero desde luego no solicitado. Lo primero que hicieron fue exigir la partida del primer ministro Nuri al-Maliki, considerado responsable de las estrechas relaciones forjadas por Irak con China e Iran con las que quisieron cortar de raíz, mediante la amenaza que no darían apoyo militar si no se le quitaba a Maliki, cosa que se hizo en favor de Haider Al-Abadi, considerado más manejable y sumiso. Tras las intenciones del Gobierno de Irak de solicitar apoyo aéreo ruso contra el ISIS, los EEUU han respondido con la misma amenaza, que si lo hacen, retirarán su apoyo militar a Irak contra el ISIS.

Los supuestos bombardeos contra el ISIS, ya sabemos cómo han sido y lo que han sido. Y en los ataques por tierra del ejército iraquí, en el que participaban importantes fuerzas populares, muchas chíies, el ejército norteamericano siempre se ha manifestado reticente e incluso los ha boicoteado de hecho. Ahora mismo, y en concreto en relación a la ofensiva contra Ramadi por ejemplo, los norteamericanos han argumentado que es necesario un despliegue de tropas norteamericanas en tierra porque los iraquíes “no serán capaces” de lograrlo. Una vez más las reticencias de que las fuerzas iraquíes –muchas chiitas- entren en la zona sunita controlada por el ISIS, es decir en el Sunistan de los planes del imperialismo. La respuesta del gobierno iraquí ha sido sin embargo contundente. Han dicho que no admiten que haya despliegue de tropas norteamericanas en tierra, que no necesitan de los norteamericanos e incluso que se van a enfrentar militarmente contra ellos si se despliegan.

Otro episodio en la misma línea ha sido la violación de su territorio por tropas turcas bien equipadas que se instalaron cerca de Mosul, argumentando una supuesta misión de adiestramiento a los peshmergas. El gobierno iraquí denunció su presencia y exigió su salida en 48 horas. Denuncia a la que respondieron los turcos de forma desafiante. El gobierno iraquí tuvo que recurrir al Consejo de Seguridad de la ONU, a la Liga árabe, a amenazas de enfrentamiento militar y a movilizaciones masivas. La respuesta de las instancias internacionales ha sido nula, y la respuesta de los EEUU fue la de desentenderse, que no era algo programado por la Coalición anti-ISIS y que era algo que habrían de resolver entre ellos, entre Turquía y Siria. En la ONU ni quisieron tratar el tema. Una respuesta bien diferente de la que adoptaron los EEUU frente a la invasión de Irak a Kuwait en 1991, en la que crearon una gran coalición para realizar unos bestiales bombardeos indiscriminados, tremendas matanzas, la invasión del país y los posteriores embargos. Turquía, en vista del eco obtenido por las protestas y movilizaciones, sin reconocer sus responsabilidades, empezó a retirarse aparentemente al menos, alegando que era un simple cambio de táctica. Obama, por las presiones internacionales también se vio forzado a exigirles a los turcos su retirada. Pero hoy mismo, no está claro si se han retirado o se han desplazado a otras zonas del norte de Irak. Y la cuestión más importante está en las razones por las que Turquía ha entrado a las cercanías de Mosul, pisoteando la soberanía iraquí. Se han barajado hipótesis en relación a los proyectos de gasoductos y oleoductos, a las vías de salida del petróleo robado por el ISIS en Siria e Irak –ahora los rusos han descubierto una nueva vía de salida de ese petróleo por Irak- o para contrarrestar posibles ofensivas del ejército iraquí contra el ISIS en Mosul. Y en relación con esta cuestión llama poderosamente la atención, el anuncio por los norteamericanos del despliegue de 80.000 soldados árabes bajo el mando de los EEUU en el norte de Irak. Ante las muestras de perplejidad y desacuerdo del Gobierno de Irak, a quien no se ha consultado nada de eso y en entrevista  de representantes de Irak con el ínclito senador McCain, éste les contestó que era una decisión ya tomada y que eso no tenía vuelta atrás. Todo lo cual indica que el imperialismo sigue desarrollando sus estrategias para destrozar Irak y Siria, dentro de la máxima opacidad y secretismo, en maniobras envueltas en mucho humo,  de cara a evitarse la indignación popular y respuestas contundentes.

Recientes maniobras de Arabia saudita

Arabia Saudita ha estado reuniendo en Riad a finales de este año 2015, supuestos “rebeldes moderados” para llegar a adoptar criterios unificados entre ellos de cara a las negociaciones previstas en Viena para primeros de año de 2016, entre el gobierno y la oposición siria.  Han excluido de las reuniones oficialmente a Al Qaeda y al ISIS, para realizar un lavado de cara y tratar de hacer creer que se trata de “rebeldes moderados”, que como ya decíamos es algo fantasmagórico, que no existe. Arabia Saudita ha reunido a grupos mercenarios wahabitas patrocinados por ellos –es decir financiados y armados por ellos- como Jays al-Islam o Ahrar al-Sham, grupos que teóricamente son distintos de Al Qaeda y el ISIS, pero que en realidad tienen una profunda identificación con ellos, en ideología y en objetivos, además de tener lideres y militantes que han pertenecido a alguna de aquellas organizaciones y tener vínculos organizativos reales con ellos.

El objetivo central es derrocar a Bashar al-Assad, al que consideran el principal obstáculo para desmantelar Siria y para imponer el wahabismo, siempre dentro de los cánones y pautas  impuestos por los EEUU, es decir a su servicio. La victoria militar, especialmente con la presencia de los rusos se presenta imposible, por lo que tratan de “colarse” en las negociaciones de Viena, para hacer fuerza por el derrocamiento de al-Assad y para lograr un reparto de poder lo más favorable a ellos y a sus postulados. Kerry en reciente visita a Moscú, ha defendido posturas en la misma línea, por apartar a al-Assad y por realizar unas negociaciones donde quepan todos menos Al-Qaeda y el ISIS, es decir, donde entren todos los terroristas wahabistas patrocinados por Arabia Saudita, Qatar y Turquía. Los rusos se han mostrado contrarios a esos planteamientos, insisten en que los que se reúnen en Riad son igual de terroristas que Al Qaeda y el ISIS y que son los sirios los que han de decidir con plena soberanía, su constitución, quien o quienes les dirigirán  y cuáles han de ser sus instituciones. Assad y los representantes sirios han afirmado muchas veces que no van a negociar con los terroristas, que no van a negociar con quienes tienen armas. Y que la única garantía para que se pueda realizar un proceso democrático y soberano, es que los países patrocinadores del terror dejen de hacerlo y se termine la guerra del terrorismo contra Siria.

Otra de las “fantásticas” iniciativas recientes de Arabia Saudita es la creación de una nueva “coalición contra el ISIS”, compuesta según han dicho por 34 países musulmanes, para luchar contra el ISIS en Siria, Irak, Yemen…. Ya varios de los supuestos miembros de la coalición han  afirmado que se han enterado que  “pertenecen” a la coalición por los medios y que no quieren pertenecer a la misma, como ha sido el caso de Pakistán, Indonesia y Malasia. Ya este simple dato indica que esta susodicha coalición no es más que un montaje de Arabia Saudita para autoensalzarse y tratar de afirmarse como potencia. Sucede además que los países de mayoría chiita o con importante peso del chiismo como Irak, Iran, Siria, Libano han sido excluidos. Es ya indignante que un Estado que es uno de los Estados más terroristas que existen, uno de los mayores patrocinadores del terrorismo por todo el mundo bajo la cruzada del wahabismo, y en especial  del terrorismo precisamente  en Siria, Irak y Yemen, venga como portaestandarte de la lucha contra el ISIS, cuando además ya existe otra coalición-farsa contra el ISIS, la liderada por los EEUU. Lo cual muestra que es una coalición montada para reforzar la guerra sectaria y nefasta contra el chiismo, por la división del mundo árabe y musulmán en beneficio del imperialismo, y para tratar de asentar su poder frente a Irán y en el escalafón del imperialismo.

Resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la Paz en Siria y perspectivas

Como prolongación de los Acuerdos de Viena del 14 de noviembre de 2015 y del Comunicado de Ginebra del 12 de junio de 2012, se ha acordado por consenso en el Consejo de Seguridad de la ONU el 18 de diciembre de 2015, la Resolución 2254 sobre la Paz en Siria. Traslada básicamente los Acuerdos de Viena a un nivel institucional formal de carácter mundial ampliamente reconocido.

Exige que Damasco y la oposición se sienten a negociar desde el 1 de enero,  que las pautas de la transición política sean acordadas en  los primeros 6 meses y que en el plazo de 18 meses se celebren elecciones. Desde la Resolución se insiste en las condiciones básicas de respeto de la integridad, soberanía y unidad de Siria, es decir recalca lo que ya se decía en Viena, sobre el que es Siria quien ha de decidir soberanamente su futuro, y no agentes o potencias exteriores.

Son unos planteamientos positivos pero habrá que ver cómo se desarrollan y los niveles de zancadillas y obstáculos que el imperialismo y sus secuaces ponen o son capaces de poner. Lo que está claro, en el caso de Siria como en el cualquier otro país, es que el imperialismo es el peor enemigo de la humanidad, de las clases oprimidas y de los pueblos oprimidos y que es preciso activar grandes movilizaciones de masas en cada país contra el imperialismo y en solidaridad con los pueblos agredidos.

 

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