Encuentro de mujeres: Recordando a nuestras compañeras marplatenses caídas

emakumeak mar de plata

Egilea: Eduardo Negro Soares, Gremial de Abogados y Abogadas de Argentina-ko lehendakaria.

Mar del Plata fue en algún momento La Ciudad Felìz, pero ese momento fue bien distinto a los tiempos del relajo y descanso eterno de las Oligarquìas argentinas.-
Fue creada para satisfacer a los terratenientes que hicieron de Mar del Plata una Biarritz argentina, donde pasaban sus veranos prolongados dejando tras de sí el típico estilo normando e ingles de principios del siglo XX.-
Pero ni los fundadores de Mar del Plata, ni sus dueños se imaginaron jamás el aporte que esta pequeña ciudad costera de duros pescadores sicilianos y calabreses habría de ofrecer a la lucha por la Liberación Nacional y el Socialismo.-
Y como no podía ser de otra manera, Mar del Plata se incorporó casi de inmediato a la Argentina real, a la Argentina postergada, reprimida, a la que quería dejar de ser Europa para ser Latinoamérica.-
La Ciudad,  creación de la Oligarquía terminó siendo un Franquenstein para ella.-
A poco empezar a ser una ciudad para dejar  de ser la Aldea, ya recibió a cientos de inmigrantes internos, a cientos de cabecitas negras de los montes, las selvas y los lugares mas postergados de la Argentina que llegaban a trabajar en las temporadas para poder llevarse unos pesos a sus lugares, los mismos golondrinas del algodón chaqueño o del azucar tucumano.-   O los que llegaban en oleadas traidos por las clases mas poderosas a trabajar en servicios domèsticos como mi Vieja.-
Muchos no regresaron, se quedaron, trabajando en la industria del pescado o en el tejido u otras similares.-
Recibió también la inmigración europea pobre y en muchos casos también la ideologías que la acompañaban (anarquistas, comunistas, socialistas etc).-
Recibió negros africanos que cruzaban el Atlàntico y se instalaron y trajeron también un alto nivel de conciencia producto de las luchas en sus regiones.-
Y todo eso se fundió, se amalgamó, se fue pariendo un nuevo habitante de Mar del Plata, podemos llamarlo el marplantense.-
Ese marplatense armó una nueva Mar del Plata, al márgen de la del ocio oligárquico.-  Recuerdo a mi abuelo Don Juan creando el sindicato de Petroleros del Estado, a mi viejo siendo delegado de ATE, a cientos de vecinos llevando adelante estructuras de solidaridad como Sociedades de Fomento o Unidades Basicas.-
Ese marplatense vivió el Peronismo del 45, con sus inmensos Hospitales, sus centros de salud, sus hoteles para vacacionar,. sus faraonicas estructuras de vacaciones para los que jamàs se imaginaron que las tendrían como las Colonias de Chapadmalal.-
Ese marplatense fue bombardeado en  el 55 por la Armada Argentina, recuerdo a los que habitàbamos el querido Puerto tener que evacuarlo corriendo, con lo puesto mientras el destructor “ARA Bahìa Tetis” cañoneaba los tanques de petroleo en mi barrio.-
Ya para entonces se habìa parido otra Mar del Plata, la de los marplatenses.-   Una ciudad de trabajadores con conciencia y con historia de lucha, con una clase media poderosa y creciente pero que al mismo tiempo no carecía de un alto nivel de conciencia y que aportaba lo mejor que tenìa: SUS HIJOS, a un imparable proceso de lucha y de Liberaciòn que se verificaba en toda la Argentina pero de la que Mar del Plata ya jamàs sería ajena.-
Contaban los viejos miltantes de la Resistencia Peronista que un altìsimo porcentaje de los caños que se metieron en toda la Argentina provenìan de Mar del Plata porque la famosa piedra marplatense se extraìa con barrenos de dinamita que se choreaban e iban a parar a las manos de los resistentes.-
Y asi, producto de ese avance de conciencia, de ese proceso de Liberación y sobre todo como consecuencia de una lucha interna en el Peronismo entre los sectores burqueses y pro-oligàrquicos y los que no admitìan otro objetivo que “La Patria Socialista” Mar del Plata dio a luz cientos de militantes para fortalecer ese proceso.-
Asì como en los cincuenta y los sesenta las escuelas pùblicas nos encontrò en el mismo pupitre a los hijos de obreros con los hijos de los mèdicos, la dècada des setenta encontrò a esos mismos chicos, ahora casi veinteañeros en las mismas trincheras de lucha.-
No tengo mas alternativa que hablar como MONTONERO porque fue la organizaciòn en la que militè, pero puedo permitirme pedirles autorizaciòn a otras organizaciones -con todo el cariño y respeto- para tambien hablar en nombre de ellos.-
Porque Mar del Plata produjo uno de los mas altos aportes a la lucha de la dècada del setenta.- Cientos de jovenes que se/nos incorporaron a casi todas las organizaciones polìticas, revolucionarias y armada existentes a nivel nacional.-
Y por supuesto a MONTONEROS ya que fue la organizaciòn mas desarrollada a partir de ya entrados los años setenta en Mar del Plata.-
Sin embargo hay algo que vengo a remarcar para que los y sobre todo LAS compañeras que ahora se reuniràn en Mar del Plata tengan en cuenta.-
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Ese fenòmeno incluyò por primera vez, en forma masiva, aluviònica, a las compañeras, a las mujeres, a las marplatenses.-
No dudo que la participación de las mujeres se produjo en toda la Argentina, pero en Mar del Plata tuvo una masividad pocas veces vista.-   Y esto se demuestra con la lista de marplatenses caidas que acompaño acà abajo.-
La mujer marplatense, la joven y adolescente marplatense irrumpiò sin pedir permiso, se incorporò a todas las organizaciones polìticas, desarrollò la misma tarea y responsabilidad que los compañeros y alcanzò el mayor compromiso sin el cual el desarrollo de muchas de nuestras organizaciones habrìa sido imposible.-
Lamentablemente tengo que ser injusto con muchas, lo siento, lo lamento, le pido perdòn a las caìdas y a sus familias.-
Tengo que ser injusto por no mencionarlas a todas, por olvidarme seguramente de muchas, por no poder decir nada de otras.-  No porque no tenga nada que decir, sino porque se me parte el alma en los recuerdos de esas amigas, de esas compañeras de esas luchadoras, de esas jòvenes madres, en nuestro caso de esas MONTONERAS.-
Ahì la tenemos a la Trici cuyo nombre real era Beatriz Meana, fundadora de Montoneros en la Ciudad, inclaudicable en la vida y en la muerte.-  Una mujer que participò como apoyo sanitario en cientos de operaciones militares en todo el Paìs.-   Los mas viejos las recordaran sorteando las balas en Ezeiza cargando su morral con medicamentos atendiendo a los heridos de urgencia.-   Los mas jòvenes casi niños en los setenta la recordaràn limpiandoles los mocos o el culo,  o enseñàndoles a leer.-   Trici fue echada a las profundidades del terror ya que fue detenida y desaparecida en uno de los peores campos de concentraciòn marplatenses como fue el GADA 601 donde fue literlamente martirizada.-
Trici amò al gènero humano y murio orgullosa de haber sido lo que fue una humilde militante montonera. [1]
Ahì la tenemos a Stella Dorado, Juanita para los que no la recuerden por su nombre real, amiga entrañable de Trici y cofundadora de Montoneros junto a ella.-   Juanita, amiga y vecina mìa de la infancia muriò en Campo de Mayo.-
No dejò barrio por abrir, pared por pintar, tarea por llevar adelante.-
Ahì la veo a Marìa del Càrmen Laudani, mi compañera de los cinco años de secundario, caìda en combate en Mendoza, ni figura siquiera en las listas o en los libros, ni la Historia jamàs la recordarà como lo que fue.-
Repasando la lista la veo a la Chona Alejandra Bonti, o a Marianita Guagiroli, caìda una en los campos de detenciòn de la Pcia de Buenos Aires y otra en la “Contraofensiva” de 1978.-   Ambas casi adolecentes cuando ingresaron a la militancia montonera.-
Veo a la Gorda De Pablo y a su inseparable amiga Marta, estudiantes ambas de Arquitectura.-
En fin, las veo a todas, las recuerdo a todas.-
Muchas veces vi los ojos de aquellas compañeras en los ojos de las presas paraguayas o peruanas cuando las he visitado, torturadas, reprimidas pero con una dignidad y fuerza que ya quisiera uno poder ser la mitad de lo que ellas son o fueron.-   Veo sus miradas tambièn en las nuestras, en las nuevas generaciones, en nuestras militantes actuales, sobre todo en mis compañeras de Convocatoria por la Liberaciòn Nacional y Social – Segunda Independencia.-
Mientras existan esos miradas en esas compañeras, mientras haya compañeras como estas marplatenses que recuerdo, el futuro estarà asegurado.-

COMPAÑERAS CAIDAS PRESENTES

 
SILVIA NOEMI GIMENEZ
PATRICIA MARTA PEDROCHE
LAURA SUSANA MARTINELLI
CRISTINA ELISA COUSSEMENT
GRACIELA AIDA MELENDEZ
ROSA ANA FRIGERIO
OLGA NOEMI CASADO
MARIA DE LAS MERCEDES SAN VICENTE
ANA ROSA RODRIGUEZ
LUISA ELENA CAMELLA
LIDIA ELENA RENZI
NORA INES VACCA
DELIA ELENA GARAGUZO
HAYDEE SUSANA VALOR
LILIANA MARIA IORIO
LILIANA BEATRIZ RETEGUI
PATRICIA MARIA LAZZERI
AGNES ACEVEDO
MARIA ERCILIA BAEZ
MARIA DOLORES MUNIZ
MERCEDES LONH
ANA LIA MAGLIARO
MARIANA GUANGIROLI
GRADIS NOEMI GARCIA
NORA ROMAN
LILIANA GRACIELA PACHANO
ADRIANA CLARA BONTI
ESTELA BEATRIZ LOMBARDI
MARTA ALICIA DI PAOLO
ESTHER LILIANA LAVALLE
SIRENA ACUÑA
MELITA RUTH MARTIN
CRISTINA MARGARITA FERNANDEZ
MARIA ESTER IGLESIAS
SUSANA ROSA JACUE
MARIA DE LAS MERCEDEZ ARGAÑARAZ
MARIA ESTER VASQUEZ
CECILIA MARINA VIÑAS
STELLA MARIS DORADO
MARIA CRISTINA MURA
MONICA SUSANA GONZALEZ
ESTELLA MARIS MARAZZATO
EMILCE MAGDALENA TRUCCO
ALICIA ISABEL RODRIGUEZ
SILVIA ELVIRA IBAÑEZ
CLELIA ISABEL IBARRA
EDIRMA NELIDA VIEYTES
ADIRANA MARTIN
SUSANA BEATRIZ PEGORARO
MARIA DEL CARMEN SERRANO
STELLA MARIS GIOURGAS
ADRIANA MIRTA BIGUERET
LILIANA BEATRIZ MARCOS
MARIA HEBE TRAFICANTE
MARIA GLORIA ALONSO
LAURA GODOY
SUSANA AURORA COLLINET
ALICIA BEATRIZ RAMIREZ
DELBONIS NORMA INEZ
GRACIELA SUSANA VITALE
MARIA DEL CARMEN LAUDANI
ADRIANA LEONOR TASCA
MARIA CAROLINA JACUE
ERCILIA ANGELA KOOISTRA
CRISTINA DIEZ
MARTA SUSANA BLANCO
MARIA JOSEFINA MUJICA
VIRGINIA BEATRIZ TEMPONE
PATRICIA HUCHANSKY
MABEL MARIA CONDE
ELBA ZULEMA ARTETA
MARIA CRITINA DERDOY
ZULEMA IGLESIAS
LILIANA CARMEN PEREYRA
GLORIA NELLY MACEDO
MIRIAM VIVIANA GARCIA
FLORENCIA CECILIA ARZENO
ADELA ESTER FONROUGE
MARIA CRISTINA VISTEUR
ELIZABETH PATRICIA MARCUSSO
MARIA DE LAS MERCEDES GONZALEZ
CECILIA EGUIA
SILVIA LAURA CASTILLA
MARIA ADRIANA CASAJUS
NOEMI CRISTINA MACEDO
HAYDEE CRISTINA MONIER
DELIA AIDA GARCIA
SILVIA GRACIELA MUÑOZ
SUSANA MIRTHA BATTELLI
MARIA LUISA LATORRE
LILIANA ESTER BARBIERI
ALCIRA ANGELA GIACOMOZZI
OLGA SILVIA SOUTO
PATRICIA MABEL GAITA
NORA ELBA BARGAS
MIRTA JIMENEZ
ELENA ALICIA REREIRO
VIVIANA NOEMI SUJOLUZKY
ANA LIA MURGIONDO                                                    
NORMA SUSANA HUDER
OLGA MARGARITA BENZONE
LIDIA BEATRIZ ALVAREZ
ALICIA NORA PERALTA
COCA MAGGI
SILVIA FILLER

[1] Carta a la compañera Trici

Casi nadie sabe quien fue Trici, y ya casi nadie lo sabrá.- La Historia es así, no es para quejarse ni putear, solo asumirla.-
Cientos de miles de compañeros caídos heroicamente en cientos de lugares del mundo, en procesos donde se conocen los grandes hacedores y -lamentablemente- los grandes traidores.-
Hay que reconocer que Trici tampoco contribuía mucho a que la conocieran, era una tapada, una compañera bien de base, pero no por ello dejó de ser una aguerrida combatiente montonera.-
Fue legalmente Beatriz Meana, y clandestinamente la “Coca”, sabe Dios porqué se hizo llamar así, era una tabla, ella se burlaba y se reía de si misma por eso, lo cierto es que de la otra Coca (la Sarli) no tenía nada.-
Para toda la Mar de Plata insurgente de los setenta era Trici, la enfermera, la del Barrio Juramento.-
Era una petiza flaquísima, huesuda, alimentada a mate y cigarrillos, no la recuerdo ni comiendo ni durmiendo, jamás dormía.-
Y jamás paraba, no era posible verla quieta.-
Fue fundadora de Montoneros en Mar del Plata, pero eso es poco decir, es casi no decir nada comparado con todo lo que fue e hizo en su vida de militante revolucionaria.-
Se podría decir que Montoneros nace en Mar del Plata con Trici.- No por su importancia en estructuras organizativas, sino por su colaboración para que las cosas ocurrieran.- Los cuadros importantes tuvieron que recurrir a ella para el armado de la Organización.-
En las clínicas donde trabajó se armaron las primeras reuniones, en la gran infraestructura propia que siempre conseguía, que sacaba inexplicablemente de la manga,  se fue cocinando la estructura montonera que luego se extendió por toda la ciudad.-
Las primeras reuniones motorizadas por Quique Pecoraro y otros enormes cuadros como Oscar Degregorio “el Sordo Sergio” o el “Gordo Oscar” Chiocarello las armaron con Trici, para intentar encuadrarnos en Montoneros y en la difícil tarea de canalizar y disciplinar nuestra impaciencia adolecente.-  Muchos de los mas duros combatientes que Mar del Plata ofrendó a la revolución socialista y que cayeron heroicamente en toda la Argentina eran un poco mas que niños cuando Trici trajinaba para conseguir la infraestructura que se le requería.-

Muchos dudamos y nos quedamos boquiabiertos cuando quien fuera después un gran Comandante, el “Sordo Sergio” nos planteó que al proyecto revolucionario de Montoneros “se entra de por vida”.-
Era claro el Sordo, porque no se refería solo o exclusivamente a la Organización sino al “proyecto revolucionario”, a la coherencia que debíamos tener en el resto de nuestras vidas para luchar por la Liberación Nacional y el Socialismo.-
Ella no dudó, no se extrañó, no se sorprendió ni se amilanó como hicimos algunos de nosotros, o al menos yo.-   Era una obrera, una trabajadora, alguien que sentía el calor de la clase social a la que pertenecía, era impensable que dudara o se atemorizara.- Trici amaba, quería de verdad a la gente, eso la movilizaba.-
Y se cargó al hombro las peores tareas, abrió barrios y locales en las zonas mas marginadas y castigadas por la pobreza como eran Juramento o Termas Huinco en la zona del Martillo, en el sur marplatense.-   Construyó los locales de la organización con chapas, cartones, maderas, y pisos de tierra.-  Fundó salitas de primeros auxilios.-  Organizó a los sectores mas rústicos de la Ciudad.-
Y paralelamente fue una militante montonera, con puntualidad suiza a las reuniones clandestinas, con entrega absoluta cuando se la requería.-  Luego vino la Unidad con las FAR que también hacían su proceso para la misma época en Mar del Plata.-
Pinchó montones los culos tanto dando antitetánicas (obligatorias ante la posibilidad real de heridas de bala) como administrando todo tipo de medicamentos.-
Ahí anda todavía Trici con su botiquín corriendo en Ezeiza entre las balas de los sectores pro oligárquicos y pro imperialistas del Peronismo.- No durmió atendiendo compañeros durante el viaje de regreso.-
Jamás quiso que se supiera, ni dijo en cuantas operaciones militares participó como apoyo con toda su carga médica.-
El enemigo lo supo o lo dedujo, y apenas el Golpe del 76, fue secuestrada por el Ejército y sometida a las peores torturas imaginables.-
Unos días antes de su secuestro una patota del Ejército apareció en un bar donde varios compañeros estaban reunidos, hubo un intenso tiroteo y resultó muerto el Jefe del grupo atacante, un oficial que además era interrogador en el GADA 601 llamado Cativa Tolosa.-  Todos los compañeros lograron salir de la emboscada, incluyendo Raúl Del Monte, el querido “Pájaro” (caído posteriormente vivo y trasladado a Mar del Plata para ser interrogado, hoy desaparecido).-  Trici fue acusada en la tortura de haber curado las heridas del Pájaro en ese enfrentamiento.-  También la acusaban de haber curado a Candela, una de las compañeras que ingresó con “Felipe”, el comandante Arturo Lewinger a la comisaría 2da para rescatarme cuando fui detenido.-  Ella negaba todo, no les dio ni un solo dato durante los meses que estuvo detenida/desaparecida.-

La pasó muy mal, y se salvó de una muerte segura por una simple casualidad:  años antes le salvó la vida a un niño al que internaron desfalleciente en la Clínica donde trabajaba.-   El padre de ese niño resultó ser mucho después un importante General del Proceso, de modo que los médicos y dueños de la Clínica  lo llamaron y le recordaron la deuda que el tipo tenía con Trici.-
Y así zafó y la liberaron, destruida y arrasada por las secuelas de la tortura que nunca se le fueron, pero zafó.-  Nunca jamás se asumió  como una ex prisionera, habló poco de su detención, odiaba que le tengan lástima, ni siquiera reclamó indemnización.-

Antes de poder despedirme y poder hablar bien con ella de la inminencia de su muerte, la vi en el acto en homenaje a los compañeros marplantenses asesinados por la CNU/tres A  y la Policía, organizado por el querido Jorge Casale, hoy puntal en los juicios contra el CNU.-  Eso fue en marzo del 2010.-
Era la misma Trici de siempre, altiva, inclaudicable, dura en sus apreciaciones, algo apenada y resentida porque no comulgaba con el Gobierno.-  Ella y Eduardo González me dieron una de las mayores alegrías de mi vida: trajeron a los viejos compañeros y vecinos de los barrios que abrimos por 1972/73 que aparecieron portando una bandera hecha en una sábana vieja, como se hacía antes.- Trici y Eduardo jamás dejaron de volver una y otra vez a esos barrios y mantuvieron una estrecha relación personal con todos los compañeros.-  Ella también era una piñon fijo, como lo seguimos siendo algunos,  otra que no giraba, otra que se quedaba en el tiempo, otra que no “evolucionaba”, se enorgullecía de “seguir siendo montonera”, y se emocionó hasta las lágrimas cuando le presenté al viejo Jefe montonero que nos acompañó.-

Pude despedirme de ella, por suerte, estaba tranquila, orgullosa de sus sobrinos que eran –con su hermana- la única familia, hablamos mucho, no veía bien el actual proceso político, estaba preocupada pero con una confianza ilimitada en el Pueblo y la Clase obrera argentina.-  Pasó revista a decenas de compañeros caídos, nombró a muchos, recordó que era una compañera de fe religiosa, siempre lo fue.-   Tenía esperanzas en reunirse con algunos, en especial con el “Chino” Federico Celesia y con “Juanita” Estela Dorado,  gran amiga de su militancia de toda la vida.-  Murió el  22 de enero.-

Cargada de morfina, adormecida, volvía a esos días terribles de tortura.-   Cuando nos saludamos y me levanté para irme, me dijo con un esfuerzo para intentar sonreír “querían saber si yo lo curé al Pájaro” “les dije una y otra vez que yo no lo curé, no se porque no me creían”.-

Tranquila Trici querida, todos sabemos que no curaste al Pájaro Del Monte,  tampoco curaste la mano de Candela, se habrán curado solos, después de todo, eran montoneros, igual que vos, esos milagros ocurrían en la guerra revolucionaria.-
Probablemente no haya homenajes altisonantes para vos compañera, quizás en otra Historia con otro relato, no con el actual.-   Tu historia de vida no vende, tampoco tus sacrificios, pero no dudes que estás en el corazón y en la vida de muchos montoneros marplatenses y de todos aquellos que curaste y salvaste.-
Eduardo Soares (el Negro)
Enero 2013

 
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